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Tu sueño, tu triunfo!

Archives mayo 2018

Lugo – Santiago

Lugo-Santiago, fin de la historia.

Todo lo que bien empieza, bien acaba y así ha sido. Todo tal y como empezamos a planear hace ya unos meses.

Lo mejor es lo bien que lo hemos pasado y sobre todo no haber tenido que lamentar ningún percance.

La etapa de hoy, dados los condicionantes que teníamos con parada en Lugo era de obligado cumplimiento hacerla en un día con lo que el track marcaba que nos quedaban 100 km justos, 50 de ellos comunes y ya conocidos pues se unen el camino Primitivo y el Francés.

A las 9 hemos salido de Lugo subiendo constantemente durante 10 km y esa ha sido la tónica con sube-bajas hasta llegar a Melide que precisamente es donde se unen los dos caminos. Además cambia totalmente la tónica pues el camino está mucho más concurrido de peregrinos y se ha de ir con ojo.

Hoy no estaba para mirar los altos por los que pasaba, las ganas de llegar supera todo, incluso los momentos de foto han sido menores. El recorrido no hace falta que vuelva a decir que es espectacular, la primera parte que desconocía sigue la tónica de la entrada a Lugo de ayer y la parte final al ser la de otros años quizás es la que pasas mas por alto.

Hemos aprovechado en Melide para hacer una pausa / tortilla y justo al arrancar ha ocurrido el momento del camino.

Imposible redactarlo y mejor al llegar a casa intentaré editar lo sucedido en el vídeo que hemos grabado.

La tónica general de la última etapa es igual que el año pasado, las ganas de llegar cada km son mayores pero el recorrido es matador por lo rompe piernas que es.

Llegamos a Sarria en constantes toboganes para ir acercándonos a la ciudad  deSantiago por las pistas paralelas a la nacional.

La típica aproximación al aeropuerto de Lavacolla por los bosques de eucaliptos nos lleva hasta el Monte de Gozo donde hemos avisado al apartamento de que estábamos ya en puertas.

Hemos quedado en llegar a la Plaza del Obradoiro, hacer le fotos de rigor, pasar por la oficina de Correos donde estaban las maletas y preparar el envío de las bicicletas. Todo ello nos ha llevado una hora y finalmente hemos subido al apartamento, ducha rápida y a picar algo antes de dar una cuenta por la concurrida ciudad.

Precisamente eso es lo que vamos a hacer ahora.

En fin, ha sido mi tercera entrada en bicicleta por las escaleras de la plaza del Obradoiro y tengo claro que ha sido la variante más divertida y con recorridos mejores. Si las primeras etapas por el Norte del cantabrico ya me dejaban atónito con sus acantilados, el llegar a Oviedo y empezar el camino Primitivo ha sido espectacular.

Cierto es que la parte del Primitivo ya sabíamos a lo que  os ateníamos pues atravesar Asturias conlleva desniveles, agua y en nuestro caso frío que si bien jo ha llegado a ser catastróficos si que hemos tenido que variar algún tramo pero tengo claro que si tuviera que repetir alguna variante de las hechas sería este Primitivo.

Mañana a las 9.15 volamos de vuelta.

No se que voy a hacer de mi vida sin la crónica del día pero algo planearemos.

Espero haberos amenizado estas tardes y muchad gracias por leer estos relatos.

Juan Carlos

Grandas de Salime – Lugo

Grandas de Salime, si no me quieres Dime…

Asi rezaba un cartel de la entrada al pueblo y así quiero recordarlo en este blog.

Pueblo perdido entre el embalse y la frontera que separa Asturias de Galicia.

Suerte de la eleccion de acabar ayer en el pueblo en vez de abajo en el embalse, pues a los 6 km de subida de ayer se le hubieran sumado los 14 de ascensión al Acebo.

Es decir pasar de 300 m del embalse a los 1100 que tiene el Acebo hubiera sido un desayuno fino fino.

Asi las cosas, ayer sin más pena que gloria tardeamos y cenamos en Grandas de Salime, pintoresco pueblo que si no fuera por el paso del peregrino… lastimica de gente.

Curioso que siendo el alojamiento más pobre con diferencia de los elegidos, la peor cama en 7 días se nos han pegado las sabanas, hemos dormido chanely del tiron y a las 8 nos ha dado por abrir los ojos y por poco no nos pone un compromiso con Correos.

A las 9 en punto arrancamos dirección Lugo con 84 km que reza el track. La sensación es de que la rutina de etapas hace que las piernas aguanten pero el acúmulo de Km se va notando.

No hemos salido de Grandas que un cartel indica, Inicio Puerto del Acebo.

Un par de toques en la pantalla del Garmin y rápido ves que poca broma. El sol está potente pero la temperatura o sensación de frío hace que si bien hemos decidido salir de corto, los pantalones y el chubasquero Si o Si son necesarios de momento para salir, subir y descender el Acebo.

Menos mal del chubasquero que ha hecho de paravientos, el problema estaba en que las rampas tendidas del 10% exigían lo suyo y sudamos como locos para congelarnos a la bajada.

Menuda forma de recibirnos Galicia al llegar al alto que coincide con la frontera Galaico/Asturiana. Con la precaución de ventilar un poco el último km hemos bajado el puerto.

Como viene siendo habitual en el Primitivo, ha cambiado la sinfonía por completo, estamos en Galicia, adiós a los bosques cerrados y bienvenidos al paisaje de alta montaña de cimas peladas del macizo galaico, seguramente por los devastadores incendios. Al fondo dejamos los nevados montes asturianos.

El perfil indica que poco podemos despistarnos pues tras el descenso hemos de subir a Fonsagrada, todo jugando en altimetrías por encima de los 900 m, tras descender Fonsagrada de nuevo otro puerto, el  Cerredo de nuevo tal como indica el cartel a 960.

Vuelta al mambo, bajar a 600 para subir la Fontaneira a 936. Bienvenidos a Galicia, ahora vamos a saber lo que es un rompeoiernas.

Tras la Fontaneira, bajamos 100 m y paramos pausa café para aprovechar y quitarnos paravientos, a simple vista ya solo queda subir La Baqueriza que vuelve a rozar los 900m pero el viento ya parece que amaina y el resto de la etapa es descenso hasta Lugo.

Que disfrute de ruta desde el momento de descender la Baqueriza hasta la muralla de Lugo. Espectaculares caminos.

Estamos en territorio Roman, aquí nació y por aquí se mueve como pez en el agua. De momento nos ha paseado por el centro y hemos degustado las típicas tapas que nada tienen que envidiar a las de León. Sinceramente la variedad hace que les supere.

Esto va llegando a su fin, mañana 100 km hasta Santiago.

Veremos que tal se nos da, de momento el tema agua parece que est arreglado.

Mañana os cuento.

Tineo – Grandas de Salime

Tumbado en la habitación, después de tomar el recuperador natural de la zona, me pongo a intentar describir lo de hoy y lo cierto es que me da la sensación de que me repito con adjetivos pero es que hoy ha sido totalmente diferente a los días anteriores.

Creo y me arriesgo a decir que hemos hecho la etapa más dura de esta aventura 2018. El Camino Primitivo es diferente, mi opinión es que es EL CAMINO.

Ayer a pesar de la lluvia, quitando los 12 km de asfalto que decidimos hacer para avanzar dado que llovía de forma seria, ya nos quedamos locos con el cambio de zona después de la variante de la costa. La noche en Tineo fue… de locos, sidrería primero y para rematar un bareto que no parecía nada del otro mundo y nos demostraron que estábamos equivocados. Que manera de comer.

Mencion especial ha de tener el Palacio de Meras y sus instalaciones dignas de un Parador. Hoy a las 9.30 arrancábamos sin prisa dirección a Grandas de Salime. El track marcaba 62,4 km que a priori no asustan pero los más de 2200 m de desnivel nos hacen ir precavidos.

Rapidamente iniciamos un ascenso para ir tomando calor. No llueve pero el termómetro marca cifras por debajo del 7.  Las sensaciones de frío desaparecen llegando al alto de Piedratecha, comienza el festival, senderos jabonosos por doquier, km y km de pistas que descienden a un bosque que según dicen hay osos. Llegamos a Villaluz.

Según el perfil estamos en el pleno valle y como es natural vamos llameando bastante rato acompañados a ambos lados de montañas.

De repente en un cruce, la flecha amarilla. Roman va delante y al grito de se puede pasar, atraviesa semejante barrizal de 100 m. Le gritamos desde el otro lado para que nos advierta de la situación pero no nos escucha. Estudiamos el GPS y vemos que hay una alternativa además indicada como camino con sus correspondientes flechas además vemos que se cruza con el track por donde Roman ha tirado. Tomamos la variante 2 y a los 5 minutos nos llama Roman indicando lo impracticable del terreno, el problema es que ha de decidir seguir o volver atrás.

Solo él sabrá que ha hecho pero hemos avanzado nosotros a marcha lenta para esperarlo, incluso hemos parado a revisar mecánica por hacer tiempo y de repente nos dice que está delante nuestro.

Avanzamos al encuentro pero el punto donde se encuentra nos hace que tengamos que tomar otra alternativa: ir por Pola de Allande.

Desconocemos totalmente que significa esa decisión pero aparentemente pinta bien incluso parece que salvamos un pico de los guapos y parece que acortamos distancia.

Llegamos a Pola de Allande y hacemos pausa café. La camarera está riendo todavía cuando le contamos nuestra decisión y le decimos que hemos triunfado. Asiente con la cabeza pero nos habla del alto de Palo que no teníamos conocimiento alguno.

12 km de ascensión 1 h pedaleando el puerto que a la postre serán los 12 km de más que hemos tenido que hacer.

Independientemente de el incremento hemos de decir que ha sido una gozada de ascensión, se trata de 12 km a constante subida al 10% por un puerto pelado y que disfrutas desde abajo viendo las curvas por donde vas a ir ascendiendo.

Lleganos arriba y volvemos a enlazar el track original, ahí nos damos cuenta del incremento de km de la etapa, nos quedan 36 km hasta Grandas.

A tumba abierta descendemos el Palo para pasar de 1200 m de altura a 600. A priori parece que ya tenemos todo hecho, queda descender al embalse y subir los 6 km a Grandas pero hay trampas. Por dos veces el terreno nos manda subir de nuevo a 1000 m y bajar a 700, la segunda de ellas para el alto de los Toucedos no había manera de subir de 5 km/h las rampas habituales del 25% vuelven a estar presentes, tanto es así que comenzamos a sentir que es la etapa más dura y estamos a 25 km de llegar. Incluso el cuerpo duda de bajar al embalse por pista sencilla en vez de seguir el track.

Menos mal que entre los 3 haciendo caso un lugareño que a 100m nos gritaba: Por aquiiiiii, hemos tomado la decisión de bajar el sendero más divertido, alicinante y precioso que he hecho nunca.

Este nos ha llevado al embalse y nos ha dejado a las faldas de Grandas con 6 km de nuevo al 10%. Estamos justos de fuerzas y cada uno toma su ritmo hasta la Pensión Occidente, en este pueblo no tenemos oportunidad de seguir el nivel de hospedaje  hasta ahora pero no hay queja.

Maletas, ducha y a recuperar que mañana vamos para Lugo.

A la cena creo que no le va a faltar el primer pulpo del camino 2018.

 

 

 

Oviedo – Tineo

Ayer en Oviedo hubo visita seria gracias a Pilar y su amiga Natalia. Nos dieron consejos para las etapas del Primitivo que hoy hemos comenzado y nos llevaron a la Catedral, nos presentaron a la Sra Regenta a quien alguno le comió la oreja. Ya tocaba algo de cultura.

Esto de ir con un camionero es lo que tiene conoce gente en todos los lados.

Lo mejor es ver que tras conversar 20 minutos te das cuenta de que hay gente que vale mucho la pena y no dejaba de pensar que ojalá se cruce en la vida Marco con mucha gente como Pilar.

Una vez explicado algo que no quería dejar en el olvido, vamos a por lo de hoy.

Oviedo – Tineo, 72 km a priori pero lo más importante… el inicio del PRIMITIVO, como diría mi amigo Rainer: Este es Más Mejhor !!! Is Prima !!!

El cambio ha sido abismal, bye bye la Costa, las playas y los acantilados pero bienvenidos los senderos “enxebres”.

No hemos hecho 4 km separándonos de la capital del principado que ya vemos que la cosa va en serio, colores verdes oscuros, caminos empedrados, frondosos árboles no nos abandonan. Lastima alguna trialera jabonosa por el musgo aderezado con el agua de los días anteriores, la hacían complicada pero divertida.

No había 100 m que no tentaran a pararte a fotografiarlos, el chirimiri ya es como de la familia pero sin necesidad de chubasquero, apenas se nota pero si da un ambiente que hay que vivirlo.

Esta variante del camino si que es digna de caminantes. Ahora si que los ves disfrutar de lo mismo que nosotros pero a velocidades más lentas. No quita que paremos a chapotear algo de inglés con unos New Zelandeses octogenarios que han hecho y repetido todas las variantes y lo mejor es que van en chanclas. Las chanclas no pero el sombrero ha quedado inmortalizado.

Seguimos por senderos con continuos sube/baja y rampas incluso alguna superior a la de ayer en la Campa, menos mal que eran mas cortas pero hasta llegar a al Alto de Fornos algún repecho ha precisado el 50 y más para quien lo tenga.

Una vez coronado Fornos, el perfil de ruta dice que hay un descenso rápido de 8 km con lo que aprovechamos para poner ya chubasquero más que nada como corta vientos, llegamos a Sobrerriba y decidimos hacer una pausa / café / bocata.

Tras media hora parados, cambia la cosa, con el buche lleno salimos de la cafetería y el panorama no es el mismo, el chirimiri/Orbayo ha pasado a calabobo, estamos a 10 km de Salas donde empieza el alto de la Espina, Seguimos el track pero al llegar a Salas y ver que nos quedan 25 km a Tineo decidimos activar  modo supervivencia e intentar llegar rápido para no mojarnos más de la cuenta. La etapa ha sido espectacular y no queremos estropear con recuerdos de empapada.

El sálvese quien pueda ha provocado que en una rotonda he tomado la Carretera nueva al ver el cartel de La Espina, Roman me ha seguido y el camionero se ha empezado a reír de nuestra decisión optando por seguir la carretera antigua que era por donde marcaba el track.

Un acierto por su parte pues Roman y yo hemos circulado por los Viaductos típicos de las autovías a 700 m de altura con vientos en contra y trailers que nos dejaban tirados como colillas. Por suerte han sido 12 km hasta coronar la Espina y volver al track para acabar en Tineo donde como viene siendo habitual, tenemos nuestro equipaje, ducha y alguno se va a picar algo para no perder el tiempo.

Mañana Grandas de Salime…última etapa de Asturias. Galiza ojo que vamos !!!

 

Ribadesella – Oviedo

Amanece en Ribadesella tan como indicaban los pronósticos. Sol aunque 7 grados con lo que dejamos el hotel Villa Rosario II pasadas las 8.30. 

Al ser domingo cuesta que las cafeterías del lugar se dignen a darnos un café con lo que iniciamos los 89 km del día hasta Oviedo.

El paseo marítimo de Ribadesella nos empieza a mostrar que hoy vamos a disfrutar, una carretera estrecha entre eucaliptos que de vez en cuando nos sorprende con trialeras que dadas las condiciones de agua de días anteriores están bastante perjudicados.

El paisaje que nos acompaña es digno de las montañas suizas a la izquierda y sorprendentemente a 100 m a la derecha el mar cantábrico.

Una de los desvíos baja a la playa de Caravia, paraje espectacular, lastima que el chiringuito está cerrado a esas horas pero la parada es obligatoria, seguimos marcha hasta que encontramos una cafetería en primera línea de mar donde hay una Golden que hubiera hecho las delicias de Marco.

Seguidamente el camino va paralelo a la nacional. Lo cierto es que a diferencia de la variante del Francés, el camino del Norte toca mas asfalto, para hacerlo con bicicleta no es inconveniente pero para los peregrinos que van andando, tengo la sensación que los tramos de asfalto ha de ser bastante pesados a pesar que los tienen acondicionados y señalizados muy bien.

El día es espectacular, la temperatura ideal y pronto llegamos a Colunga y posteriormente Villaviciosa donde se separa el camino del Norte de la variante Oviedo con su Primitivo que es el escogido por nosotros.

Asi pues llegamos a Amandi donde nos espera la subida del día: El Alto de la Campa. No veo yo a la del Jesulin subiendo por aquí así que no se porque lleva su nombre.

Madre mia que 5 km de ascensión, 2 puntos concretos de más de 400 m con desniveles superiores a 23% y el resto sin bajar del 10%. Menos mal que el día ha sido de cine y hemos podido disfrutar de las vistas, paisaje y de la jornada.

Nada más coronar, descenso dirección Pola de Siero y en Figares antes de Pola, Jose ha quedado con una amiga del lugar. Pili que nos espera en una terraza y que se digna a acompañarnos hasta Oviedo con su bicicleta de carretera aprovechando que el resto de etapa es por asfalto. Menuda marcha pone que en 40 minutos nos presentamos en la capitalina del principado.

Unas indicaciones en la puerta del hotel por parte de Pili de donde podemos ir a comer algo,  hacen que subamos a cambiarnos y el resto se ve en las fotos.

Por primera vez el Bull se mete en un buen lío y sin saberlo sufre en primera persona lo que es no poder acabar un menú. Que exageración de platos.

Tras llenar el buche, aprovechamos para lavar ropa en una lavandería y la tarde se nos hecha encima pensando que los augurios de mañana son de que los chubasqueros funcionarán de nuevo.

Mañana dirección a Tineo al Palacio de Meras.

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